Canelones recupera y pone en valor ambiental, paisajístico y cultural espacio público; cañada Las Toscas, ubicado en la calle Mario Ferreira y Calle E en Las Toscas.

La Intendencia de Canelones, en colaboración con la comunidad local, ha iniciado un proceso de restauración y recuperación de la Cañada Las Toscas, con éxito, un espacio público de gran valor ambiental, paisajístico y cultural para quienes habitan en la zona

Esta iniciativa no solo embellece el entorno, sino que también fortalece el sentido de pertenencia y ofrece un renovado punto de encuentro para habitantes de la zona. La intervención abordó aspectos claves, como la limpieza, el manejo de la vegetación, la instalación de cartelería informativa y la incorporación de equipamiento urbano, marcando un hito en la revitalización de espacios públicos en el departamento.
La Cañada Las Toscas representa mucho más que un simple curso de agua para los residentes de Canelones; es un componente vital de su historia e identidad. Generaciones de vecinos y vecinas han disfrutado de este espacio, convirtiéndolo en un lugar de encuentro, esparcimiento y conexión con la naturaleza. Esta profunda conexión emocional explica el entusiasmo y la participación activa de la comunidad en el proyecto de recuperación. La cañada ha sido testigo de innumerables momentos compartidos, fortaleciendo el tejido social del barrio y convirtiéndose en un símbolo de la vida comunitaria local. Reconocer y preservar esta historia viva fue un motor fundamental para llevar adelante esta transformación.

MODELO DE GESTIÓN PARTICIPATIVA
El curso de agua, cañada Las Toscas es el protagonista dentro del espacio público,una cañada emblemática para la comunidad de Las Toscas, la cual tiene tiene la particularidad que desemboca en el río de la Plata.
Vecinos y vecinas de la zona recordaron que es un curso de agua que tiene una historia identitaria con el barrio, habiendo sido un lugar de encuentro de niñas y niños de la zona.
El éxito de esta iniciativa radica en la sinergia entre la Intendencia de Canelones y la comunidad local. Esta colaboración ejemplifica un modelo de gestión participativa donde el conocimiento y las necesidades de la comunidad se integran con la planificación y los recursos del gobierno local. La participación activa, no solo enriqueció el proyecto con valiosas perspectivas locales, sino que también fomentó un sentido de propiedad y responsabilidad compartida sobre el espacio recuperado, lo que resulta crucial para su sostenibilidad a largo plazo. Este esfuerzo conjunto subraya la importancia de la colaboración entre las autoridades y la ciudadanía para lograr resultados significativos en el desarrollo comunitario.
La arquitecta Sumila Detomasi, de la Dirección General de Gestión Ambiental, de la Intendencia de Canelones, señaló que para poner en valor este espacio, entre vecinos, intendencia y municipio se generó una comisión tripartita con el objetivo de recuperarlo, destacando sus valores ambientales, pero también su valor paisajístico y cultural.
Detomasi destacó, además que el lugar cuenta con una vegetación nativa muy interesante y una fauna asociada, conteniendo una biodiversidad muy rica, además la cañada tiene una función de depuración favoreciendo la calidad de agua que llega al río de la Plata. En esta línea, recordó que desde Gestión ambiental, periódicamente a través del programa de monitoreo de calidad de agua se monitorea el curso de agua de manera de llevar un control de la calidad del agua.

RESTAURAR Y MEJORAR LA SALUD ECOLÓGICA DE LA CAÑADA Y SU ENTORNO
La recuperación de la Cañada Las Toscas se fundamentó en objetivos claros y bien definidos que abarcan diversas dimensiones del bienestar comunitario. En el plano ambiental, la meta principal fue restaurar y mejorar la salud ecológica de la cañada y su entorno. Desde una perspectiva paisajística, se buscó embellecer el espacio, creando un entorno agradable y atractivo para el disfrute de vecinas y vecinos. Finalmente, en el ámbito cultural, el objetivo fue preservar y realzar el valor histórico y social de la cañada como un lugar emblemático para la comunidad. Esta visión integral reconoce la interconexión entre la naturaleza, el paisaje del entorno y la identidad cultural, buscando un equilibrio que beneficie a la comunidad en su conjunto.
ACCIONES CONCRETAS

La transformación de la Cañada Las Toscas se materializó a través de una serie de acciones concretas. Se llevó a cabo una exhaustiva limpieza para remover residuos y elementos que degradaban el espacio. El manejo de la vegetación fue abordado de manera integral, promoviendo el crecimiento de especies nativas y controlando la presencia de vegetación exótica invasora, lo que contribuye a la salud del ecosistema local. Además, se instaló cartelería informativa para educar a visitantes sobre la importancia ecológica e histórica de la cañada, fomentando la conciencia ambiental y el respeto por el lugar. Cartelería que oficia de galería a cielo abierto, dada las características del espacio, lo que invita a aprender y poner en valor el lugar que se habita.
Se sumó además equipamiento urbano entre los que se encuentran, ecopunto , bancos y barandales de protección. Finalmente, la incorporación de equipamiento urbano, como bancos y Ecopuntos para estimular el reciclaje, busca mejorar la funcionalidad y el confort del espacio.

MONITOREO CONTINÚO DE LA CALIDAD E AGUA
La recuperación de la Cañada Las Toscas no solo tiene un impacto local, sino que también contribuye a un objetivo ambiental más amplio. La cañada desempeña una función crucial en la depuración natural del agua que finalmente llega al Río de la Plata. La vegetación ribereña y los procesos naturales que ocurren en la cañada ayudan a filtrar contaminantes y mejorar la calidad del agua. Conscientes de esta importancia, se ha implementado un sistema de monitoreo continuo de la calidad del agua para asegurar la efectividad de las acciones de recuperación y preservar esta función vital para el ecosistema regional. Este seguimiento constante permitirá evaluar el impacto de las medidas implementadas y realizar ajustes si fuera necesario, garantizando la sostenibilidad ambiental del proyecto a largo plazo.


TESTIMONIOS DE VECINAS Y VECINOS

Irene Etchart, una de las vecinas que se movilizó para recuperar este espacio, contó que cuando se informaron que los padrones al sur y al norte de Mario Ferreira eran públicos, comenzaron a movilizarse para recuperarlo y generar un paseo lineal sencillo.
Silvana Roig, otra de las vecinas destacó la instalación de cartelería, la valorización de las plantas nativas del cañadón, y la restauración ecológica con plantas nativas, entre los que se encuentran Guayabos y Arazá.
La vecina destacó la alegría que representa para la comunidad la recuperación de este lugar, ya que es muy utilizado por los vecinos/as de la zona. En tanto, Alvaro Notte recordó la cañada de su niñez, siendo un espacio de encuentro y juego con amigos.
Los testimonios de las vecinas y vecinos reflejan la alegría que representa la recuperación de este espacio para la comunidad.

